domingo, abril 20, 2008

La Corte Interamericana de Derechos Humanos sesionó en Argentina (pero nadie se enteró)

¿HAY PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS NACIONALES?

La Corte Interamericana de Derechos Humanos sesionó en Argentina (pero nadie se enteró)

Entre el 3 y 7 de abril de 2006 la Corte Interamericana de Derechos Humanos se constituyó por primera vez en la Argentina para celebrar su XXVIII Período Extraordinario de Sesiones. La Corte trató tres casos contenciosos donde los demandados son otros países. Unos días antes se había reunido en Brasilia, donde “instó” - nuevamente - al Estado argentino para que solucione la gravísima situación de los campos de concentración de pobres, también llamados “cárceles”, en Mendoza. La Corte explica que esta metodología de reunirse en un país para tratar denuncias contra otros le garantiza mayor “objetividad”. Sin embargo, también le resta difusión y significación al acontecimiento. El organismo internacional tratará próximamente el caso Menem vs. revista Noticias, donde se debate hasta qué punto se puede difundir información de la vida privada de los hombres públicos.

Por Viviana Sosa

LA PENITENCIARÍA DE MENDOZA: UN TEMA RECURRENTE DEL ESTADO ARGENTINO

Este caso fue explicado en un artículo anterior, por lo que aquí se apunta a actualizar lo acontecido en este tema. Como primer punto se destaca el hecho de haberse tratado un caso argentino en Brasil y no en Argentina. La idea de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CORTEIDH) con esta estrategia es preservar lo más posible la objetividad de las sesiones. Fue así que el jueves 30 de marzo se realizó la audiencia pública donde se hicieron presentes miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (COMISIONIDH), los representantes de las víctimas Carlos Varela Álvarez y Pablo Salinas; y como agentes del estado actuaron Jorge Cardozo, asesor de Gabinete del canciller; Alejandro Acosta, subsecretario de la Provincia de Mendoza; Alejandro Salgado, de la Dirección de Derechos Humanos de la Cancillería; Andrea Gualde, Ciro Annichiarico y Pilar Mayoral del Ministerio de Justicia. Si bien la idea del estado argentino fue la de representar las distintas unidades gubernamentales implicadas en este caso, como resultado seguramente de falta de dialogo interno, las fracturas en la representación estatal se hicieron notorias ya que en pleno debate en la audiencia pública los gobiernos nacionales y provinciales se acusaron mutuamente de la situación en Mendoza.

Debido a que la situación deplorable de las cárceles mendocinas no sólo no ha mejorado sustancialmente sino que se han presentado nuevos hechos de violencia, la CORTEIDH ha decido “mantener vigentes las medidas provisionales, en de las cuales el Estado tiene la obligación de proteger la vida y la integridad de todas las personas privadas de libertad en la Penitenciaría Provincial de Mendoza y en la unidad Gustavo André, de Lavalle, así como de todas las personas que se encuentren en el interior de éstas”.

Además de la clara intención de la CORTEIDH de interrumpir los hechos de violencia que a se presentan en las cárceles, aún no se visualizan mejoras en la situación de las mismas. Esto pone en discusión, una vez más, la viabilidad y cumplimiento de sus resoluciones.

ACTIVIDADES DE LA CORTE EN LA ARGENTINA

Además de sesionar, los jueces y abogados de la CORTEIDH han tenido una apretada agenda. Por ejemplo se han reunido con miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN), para firmar un convenio para “coordinar esfuerzos para fortalecer sus relaciones” y “difundir los instrumentos nacionales para la promoción y defensa de los derechos humanos”[1].

Se reunieron también con el canciller Jorge Taiana y el presidente Néstor Kirchner. Los jueces y abogados también recorrieron el país ya que visitaron las universidades de La Plata, del Comahue y de Tucumán para realizar workshops y dictar conferencias. Estaba previsto realizar un seminario en la Universidad de Buenos Aires pero fue suspendido debido al conflicto que estaba ocurriendo entre estudiantes y directivos con respecto a la elección del nuevo rector. También se realizó un Seminario Internacional sobre la Seguridad y Derechos Humanos en cuya apertura intervinieron el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, el vicepresidente de la CORTEIDH, Atilio Abreu, y el director ejecutivo del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Roberto Cuellar.

LO QUE SE VIENE

En este momento hay varios casos contra Argentina en tramitación ante la COMISIONIDH. Recordemos que este es el paso previo para que lleguen a la CORTEIDH. El mas resonado es el que implica al ex presidente de la Nación Carlos Saúl Menem y es contra Jorge Fontevecchia Y Héctor D´Amico.

El 25 de septiembre de 2005 la CSJN condenó a Editorial Perfil S.A., Jorge Fontevecchia y Héctor D’Amico al pago de una indemnización por daños y perjuicios en favor de Menem. En tres ediciones de la revista Noticias, números 983, 984 y 985 de octubre y noviembre de 1995, se publicó información que sostenía que el entonces presidente y la señora Martha Meza tenían un hijo extramatrimonial, nacido en 1981 de una relación mantenida cuando aquél se encontraba detenido en la provincia de Formosa. En la misma publicación, señala el denunciante, también se hacía referencia a detalles sobre el origen del patrimonio de Meza y su relación personal con Menem. Todo ello según el político afectaba gravemente su “reputación” y por eso que inició una acción civil por daños y perjuicios en contra de Perfil, Fontevecchia (director de Noticias) y Héctor D’Amico (editor responsable), solicitando el pago de $ 1.500.000 en concepto de daño moral producido por lo que se entendió como “una intromisión arbitraria en su vida familiar e íntima”.

El estado argentino señaló ante la CORTEIDH que la CSJN indicó que la indemnización se fijaba “en la medida en que la conducta del medio de prensa merezca la calificación de arbitraria”, de acuerdo a las pautas establecidas en los artículos 11 (protección de la honra y de la dignidad) y 13 (protección de la libertad de pensamiento y expresión) de la Convención Americana. Los defensores de los periodistas argumentaron que la información difundida sobre Menem era de interés público y sostienen que la resolución judicial les impone una condena civil de carácter “disuasivo”, que crea además un “mecanismo de intimidación y censura” contrario a lo previsto en el artículo 13 de la Convención Americana, que vela por la libertad de pensamiento y expresión. El tratamiento de este caso ante el sistema interamericano de protección de los derechos humanos comenzó en el año 2001, cuando los peticionarios, Fontevecchia y D’Amico, realizaron una solicitud de medida cautelar para obtener la suspensión de la ejecución de la sentencia dictada por la CSJN que no fue aceptada. Luego de distintas instancias judiciales el 12 de octubre de 2005 la COMISIONIDH declaró admisible el caso y comenzó a tomar cartas en el asunto.

BALANCE

Se puede esbozar un balance sobre las sesiones de la CORTEIDH en la Argentina desde varios ángulos. Desde el político se podría considerar que las sesiones fueron un éxito ya que altos mandatarios del estado argentino recibieron a los jueces de la CORTEIDH. Pero ese apoyo es meramente diplomático, ya que no se traduce en acciones reparatorias concretas a través del cumplimiento de las sentencias, o incluso con mayor participación de jueces argentinos como candidatos a cubrir las futuras plazas de jueces de la CORTEIDH.

Desde la comunidad académica se podría contrabalancear lo negativo de la suspensión del evento en la universidad de Buenos Aires con el hecho de que los jueces hayan visitado diferentes claustros universitarios en el interior del país, cosa que pocas veces ocurre.

Por parte de la prensa se presento quizás el mayor grado de desinterés, ya que la cobertura de las sesiones fue casi nula. Ello se puede explicar por un lado por la decisión de la CORTEIDH de no tratar denuncias contra el estado anfitrión, con lo cual la atención de la audiencia se disipa. ¿En qué medida puede interesarle a un ciudadano argentino lo que suceda con un empresario chileno o un trabajador agrícola peruano (quienes fueron los protagonistas de los casos tratados en Argentina)? Lamentablemente en términos generales la sociedad argentina permanece desinteresada de lo que ocurra más allá de su vida cotidiana.

Acerca de la cobertura de los medios también se puede apreciar que es necesario “pulir” algunos conocimientos acerca de la CORTEIDH y el sistema interamericano de derechos humanos en general, no sólo para brindar información más clara, sino también para que la sociedad conozca mejor sus derechos y deberes y pueda, en caso de ser necesario, presentar de forma correcta sus denuncias ante ese sistema.

[1] “Llego al país la Corte Interamericana”, La Nación, 4 de abril de 2006

Viviana Malvina Sosa

Publicado en Contracultural. Mayo de 2006